Gestionar la transformación escolar en 2021

En medio de un escenario de regreso a la presencialidad, desde Eutopía no quisimos dejar de estar presentes. Como anunciamos en nuestra Temporada de Diseño, nos espera un 2021 de mucho trabajo para seguir aprendiendo y construyendo en red. 

Comenzamos el año con los seminarios de Gestión de la Transformación escolar. Los primeros estuvieron a cargo de Carolina Sciarrotta, especialista en gestión educativa. 

Ella nos invitó a reflexionar sobre el rol que tienen los equipos directivos en estos contextos de cambio que estamos atravesando como sociedad y especialmente en nuestras escuelas. Estos cambios llevan a que la escuela se actualice y prepare a docentes y estudiantes para nuevos desafíos. Para que esto suceda es necesario contar con líderes educativos que faciliten y promuevan la innovación en la escuela. 

La innovación trae aparejada un cambio, introduce novedades. Se dice que las ideas solo pueden resultar innovaciones luego de que se implementan  y encuentran una aplicación exitosa. Como menciona Rivas (2018), la innovación es una fuerza que busca desnaturalizar, repensar, desmitificar la matriz escolar tradicional para desplegar el aprendizaje en profundidad que genere capacidades de actuar en los alumnos. Tiene escalas: es practicable en las aulas y cada día a nivel micro, pero se potencia con transformaciones sistémicas. 

En esta línea, Carolina retomó ideas de Lila Pinto (2018) que nos ayudan a pensar el rol de las escuelas en estos procesos de cambio: identificar una visión de los derechos de aprendizaje en el siglo XXI involucra, precisamente, rediseñar la experiencia escolar para hacerla emocionalmente significativa e intelectualmente desafiante, hacer de la escuela un espacio convocante en el que se desplieguen las habilidades, los intereses y los talentos diversos de las nuevas generaciones.

Desde esta perspectiva, el equipo directivo toma un rol central en las escuelas. Como sostiene, Flessa (2016), el director es visto como palanca de la mejora. Otra metáfora para pensar el liderazgo directivo es mirarlo como brújula, como motor de cambio. En esta línea, Ronald Heifetz, argumenta que el liderar no es ocupar un cargo de autoridad y tampoco es tener ciertas características sino que es una actividad, que lejos está de lograr que la gente haga lo que uno quiere sino que consiste en movilizar a las personas a enfrentar la realidad y los problemas. Esto se plasma en dos escenarios de liderazgo que son complementarios: 

Además, la especialista nos invitó a reflexionar sobre las diversas habilidades que ponen en juego los equipos directivos diariamente y la importancia de complementarlas: 

Gracias a las propuestas de Carolina, reflexionamos sobre la importancia de la comunicación. Ella nos planteó que las conversaciones son poderosas porque transforman realidades: permiten acuerdos que determinan acciones y transforman emociones y vínculos. 

Por último, cerramos con una reflexión sobre lo importante de inspirar a nuestros equipos docentes en el día a día de la escuela. Como mencionaba Carolina, inspirar es construir una visión compartida y promover la motivación para desarrollar los esfuerzos unidos hacia un mismo rumbo. Es también construir vínculos y generar confianza; es conversar para conocer, escuchar, transmitir, crear, acordar, aprender…entre muchas otras más. 

¡¡Agradecemos la participación de todos y los invitamos a alinear sus sueños y a inspirar pasión para construir las escuelas con las que soñamos!!

Seguimos construyendo juntos.

¿Qué te pareció este contenido?

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 1

Sin calificaciones

Compartilo
Publicaciones relacionadas

Mirá las últimas publicaciones