Los días 16 y 17 de marzo de 2018 se realizó el seminario “Liderar el cambio” destinado a los equipos directivos de Eutopía. El módulo de capacitación estuvo a cargo de Carolina Sciarrotta – Especialista en gestión, trabajo colaborativo y liderazgo – quien, a su vez contó con la colaboración del equipo de consultoras de Eutopía para dinamizar las actividades y propuestas de trabajo.
La propuesta se orientó a contribuir en el desarrollo de las competencias de gestión requeridas para el desenvolvimiento de los líderes en la complejidad del mundo educativo de hoy, a través de un espacio formal de reflexión, intercambio y aprendizaje.
En este sentido, los propósitos del seminario consistieron en:

• Concientizar sobre la necesidad de cambio e innovación en los contextos escolares de un mundo moderno y complejo
• Descubrir las barreras y resistencias habituales en procesos de cambio e innovación y sus implicancias
• Compartir herramientas para que los líderes faciliten los procesos de cambio.
• Desarrollar habilidades de liderazgo y gestión educativa, así como potenciar las habilidades comunicacionales.

Dinámica del seminario
En el comienzo de la jornada del 16 se inició con una actividad lúdica – el NUDO – que permitiera funcionar como disparador, generar un buen clima de trabajo y reflexionar sobre los roles en un equipo y los estilos de liderazgo.
Luego, se habilitó un espacio de exposición dialogada en la que se analizó la complejidad del mundo moderno, el rol de la escuela y el desafío del cambio; de modo de contextualizar el rol del equipo directivo.
Se conversó acerca del nuevo paradigma de autoridad y liderazgo: hoy ya no alcanza con tener un cargo para imponerse, sino que además se precisa ejercer un liderazgo que sea validado por los alumnos y padres.
Se abordaron preguntas como: ¿por qué cambiar? ¿para qué cambiar? ¿cuál es la dirección del cambio? ¿qué sostenemos de nuestra cultura escolar y qué cambiamos?
Se mencionó el clima y la cultura institucional como dos aspectos clave de los procesos de cambio. En cuanto al clima se debe tener en cuenta que cuando la emocionalidad de la escuela no está lista, los cambios no salen adelante. Asimismo, respecto de la cultura escolar se destacó que para innovar se deben interpelar y modificar los relatos institucionales.
Se analizó la figura del “líder bombero” como aquel director que suele sentirse útil “apagando incendios”, resolviendo las urgencias y las cuestiones de corto plazo de la institución, alejándose de este modo de pensar en la visión más estratégica del cambio.
La especialista reconoció tres tipos de habilidades de un director: las habilidades pedagógicas, las interpersonales y las habilidades de gestión. Dado que la primera de ellas se abordó en el seminario de Rebeca Anijovich, en el encuentro se focalizó en el desarrollo de las últimas dos.
En relación con las habilidades de gestión, se abordaron desde la teoría y además se trabajaron herramientas concretas para la administración del tiempo, el desarrollo de reuniones efectivas, modos de trabajo en equipo y la conformación de equipos que lideren procesos de cambio. En cuando a las habilidades interpersonales se trabajó sobre el desarrollo de la comunicación asertiva y la resolución de problemas y conflictos.
La jornada tuvo una modalidad de taller en la cual se combinaron herramientas de autoevaluación de estilos de trabajo y comunicacionales, trabajo de situaciones críticas a modo de caso, juegos de roles, junto con actividades de reflexión y producción en equipo.

El trabajo en las escuelas
Luego del seminario, se invitó a los directores a generar espacios de conversación e intercambio con otros actores escolares y empezar a conformar los primeros equipos para liderar los procesos de cambio en las instituciones educativas.
La actividad consistió en diseñar lo que llamamos: “el primer círculo de participación”. Algunos interrogantes para su conformación fueron: ¿Qué actores les gustaría que participen de este diseño? ¿Hay algún actor clave del que quieran participación/implicación en el proceso? ¿Hay miembros de la comunidad que se vean reacios a ser parte del proceso? ¿A qué actores de la comunidad le temen? ¿Cuál o cuáles serían los temas/aspectos/contenidos a tratar? ¿Qué dispositivo será el más adecuado para darle voz a los actores?, entre otras preguntas que orientaron la reflexión y la toma de decisiones.
Como producto final, cada escuela presentó una imagen representativa del trabajo del equipo directivo y el diseño del primer círculo de participación.